martes, 27 de diciembre de 2011

Pollenstein... o de cómo un desastre tiene un final feliz :)

El otro día me di cuenta de que tenía una bandeja de pollopavo picado y como aún tengo los fuets caseros que hice con el Salchichonal "curándose" y no sé en qué acabará todo... pues pensé, voy a hacer un rollo de carne de pollopavo como los que he visto mil veces en mil blogs y en mil sitios, qué fácil parecía... 

Y seguí las instrucciones... más o menos, porque no encontré la receta perfecta (para mí son las que llevan fotos, jajaja, qué queréis... ¡¡¡¡soy torpe!!!!) así que hice lo que ponían todas... mezclar el pavopollo con sal y especias al gusto, extender en un papel de horno, y luego por encima poner el relleno, enrollar y voilà. Yo me quedé en lo de poner el relleno... que me pasé un huevo... bueno no, me pasé dos huevos, que fueron los que puse, a cachitos... jajaja... puse dos huevos duros, un cacharrín de taquitos de pavo, cuatro sabanitas de queso Santé 3% MG... y ahí me quedé, porque cuando quise enrollar... tararí que te vi, había tanto "relleno" que no hubo manera de enrollar nada... se me pegaba todo... acabé por desesperar, a puntito estuve de tirarlo todo a la basura... se mascaba la tragedia (jijiji) pero... se me iluminó la bombillita y pensé, total, ya tengo el horno precalentado... venga va. Lo metí todo como pude (cogiéndolo con las manos, vaya tela) en un molde rectangular de silicona, y pa'l horno. Lo puse a 150º y lo tuve hora y pico (y cuarto, o más) haciéndose. Le di la vuelta cuando lo vi tostado por encima... y luego cuando lo volví a ver tostado, lo saqué del molde y lo puse encima de papel de horno. Y os prometo que nunca algo tan deforme había resultado tan rico, jejeje... Por cierto... el Pollenstein no lleva más que proteína, o sea, que vale para los días PP de crucero, o incluso para los días PP de consolidación si le quitamos el queso.

De esa deformidad, y de mi previo monstruito (Monstertarta o Tartenstein), bauticé esta receta y este "modus operandi" como ... POLLENSTEIN.

Y sí, me reí mucho con mi amiga Fio cuando le iba "radiando" mis avances con la palabreja... Anda que no me lo paso bien en el Facebook, en los diferentes grupos Dukan a los que soy adicta :) 

Y bueno, aquí os dejo las fotitos del Pollenstein:





Me comí la mitad para comer... y la otra mitad, bueno, pues lo probó mi madre y todavía no se cree que su hija, la que no cocinaba ni de coña, ahora la invita (y le enseña cómo se hacen) recetas como el flan dos chocolates, la tarta de queso y agar agar de limón y vainilla, la pizza... pero es que con el Pollenstein, mi madre flipó. Le dió igual la pinta, es más, dijo que qué pinta más buena... pasando de mí que, temerosa de sus críticas (menuda es!) le di explicaciones de lo torpe que soy y que no había podido enrollar... ella pasó de todo eso y al probarlo, dijo que estaba "más bueno que los de compra".

Ya os lo tengo dicho... Dukan y su universo dukaniano me ha cambiado la vida :D

Actualización 25/01/12: otro pollenstein para día PP en conso (sin queso, sólo proteinica pura): pollopavo, 1 clara, 1 huevo duro, jamón serrano, jamón york, pechuga de pavo.



*** Actualización 18/07/12: María ha hecho un vídeo del pastel de pavo y pollo que en poco se parece a mi Pollenstein... digamos que lo suyo es un pastel, jejeje... pero dejando de lado el aspecto, muestra perfectamente la "esencia": mezclar ingredientes, y al horno o al micro en un molde de silicona... y a disfrutar! Su versión es la básica, que se puede comer desde el primer día, desde ataque... cero tolerados! y el ajo y pimiento rojo que lleva se consideran como aderezo porque es poquita cantidad. (Si no conocéis el canal de María en Youtubepodéis suscribiros aquí, ¡¡vale mucho la pena!!)



1 comentario:

  1. La pinta es lo de menos, tu lo presentas con ese nombre tan original y a ale!!!eso si, rico tiene que estar seguro.

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¡¡¡ Muchas gracias por comentar !!!

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